Almacenar los datos que tu empresa genera día a día es muy importante. Permite que conozcas los hechos y que tengas un control (limitado y a corto plazo) sobre lo que esos datos reflejan.

Esos datos operativos debieran estar al mayor nivel de granularidad (detalle) posible, para tener una base de datos de gran valor.

A los sistemas que se encargan de todo esto se les llama Sistemas OLTP (On-Line Transaction Processing, o Procesamiento de Transacciones en Línea).

La idea es que una vez que tenemos esa gran base de datos, comencemos a explotarla para fortalecer y, en la medida de lo posible, automatizar el proceso de toma de decisiones. Es decir, poder contar con un sistema que le dé a cada colaborador la información que necesita, de manera oportuna, y desde su propia perspectiva del negocio.

A los sistemas que permiten realizar este tipo de análisis se les llama Sistemas OLAP (On-Line Analytical Processing, o Procesamiento Analítico en Línea).

¿Pueden los sistemas OLTP ofrecer capacidades analíticas a los usuarios?

La respuesta es simple: No están hechos para ejecutar tal funcionalidad.

Sin embargo, estos sistemas OLTP, como los ERP, o MRP, por ejemplo, tienen su módulo de consultas o reportes, donde el usuario puede jugar con ciertos parámetros para ejecutar las consultas y obtener cierto grado de personalización, como definir rangos de fechas, o filtros, o cortes con subtotales.

Pero aunque estos módulos de consultas son muy útiles, no pueden reemplazar las capacidades que ofrecen los sistemas OLAP.

Esta es una comparación de sus características.

OLTP Vs. OLAP

OLTP Vs. OLAP

 

Es mejor un sistema OLAP que un OLTP?

Podemos concluir que un sistema OLAP complementa a los sistemas OLTP. Y si bien es cierto que por un orden natural las empresas debieran primeramente pensar en contar con sus sistemas transaccionales, no deben nunca olvidar que las actividades analíticas son las que permitirán evaluar el correcto desempeño de nuestra empresa, y en su caso, corregir oportunamente el rumbo.